Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Hernando Saturum escriba una noticia?

La desgracia de la raza indígena

03/10/2016 20:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Miles de años después que personas procedentes de diferentes lugares vivían en estas tierras llamadas hoy América; llegaron unos ambiciosos expedicionarios, se proclamaron los nuevos dueños y señores de todos…

Miles de años después que personas procedentes de diferentes lugares vivían en estas tierras llamadas hoy América; que tenían sus propios sistemas de creencias, tanto en las islas como en el continente; que poseían organización política propia; que evidenciaban un amplio desarrollo cultural, y que eran los dueños legítimos de estas tierras y sus recursos, llegaron unos ambiciosos expedicionarios, que en nombres de distantes reinos se proclamaron los nuevos dueños y señores de todos… ese día, un doce de octubre, se inició la desgracia de la raza indígena… desde entonces: persecución, muerte, esclavitud, desaparición, exterminio.

El próximo 12 de octubre se conmemorará un año más de aquel acontecimiento histórico donde exploradores europeos hicieron contacto por primera vez con los habitantes primigenios de estas tierras que luego se llamó América.

Digo se conmemorará. No puede celebrarse tal episodio lamentable de la historia, que a muchos hoy nos llena de pesar. Los indígenas que habitaron las islas de Puerto Rico, Cuba y Santo Domingo, fueron exterminados en un lapso de apenas unos cincuenta años.

En Santo Domingo nos queda sólo los nombres de los ríos, todos, con excepción de Isabela y Pedernales, los demás Yuna, Yaque, Camú, Comate, Yuboa, Jima, Ozama, higuero, Yabacao, Yaguaza, son nombres indígenas. Nos quedan nombres de alimentos como yuca, cazabí, mabí, mapuey, yautía; utensilios y enseres como hamaca, barbacoa, coa,  higuero, batea, bate, canoa…. Además de una amplia variedad de palabras y toponimias: Bonao, Ocoa, Jarabacoa, y otras expresiones  que se diluyen en la conciencia de la población dominicana, al mismo ritmo que se pierde la identidad nacional.

En México y Guatemala tuve oportunidad de compartir de cerca con grupos de indígenas. En San Miguel de Allende ( QUERETARO), presencié su tradición de un baile callejero y maratónico de varios días, donde no se paran hasta caer desfallecidos. En Guadalajara, visité un enclave protegido por el gobierno mexicano, donde los indígenas producen y bajan de la sierra sus artesanías y las venden directamente a los turistas. En Guatemala, unas indígenas huyeron de mí que pretendía fotografiarlas y atrapar sus almas con mi cámara, por lo que escaparon despavoridas para evitar tal riesgo.  Aquí, en Santo Domingo, la voracidad, el espíritu abusivo y en muchas ocasiones criminal de los conquistadores, no nos permitieron contar en el presente con una muestra humana que nos conecte con ese pasado ancestral, que tiene que ver con nuestras raíces.

Sabemos que somos la mezcla sabrosa del blanco español, el indígena libertario y el indómito negro africano. Del indígena no nos dejaron nada. Toda la vida nos han enseñado a despreciar lo negro. Y nuestra piel grita que no somos blancos. En ese nivel de confusión y de incongruencia subsiste la conciencia caribeña.

 

Les han llamado DESCRUBRIMIENTO, ENCUENTRO DE CULTURAS, ENCUENTRO DE DOS MUNDOS, CONQUISTA Y EVANGELIZACIÓN DE AMERICA, COLONIZACIÓN… Nombres todos, que destacan unos aspectos mientras  ocultan o dejan de lado otros. Yo solo puedo llamar a este acontecimiento histórico: la llegada de los expedicionarios del doce de octubre. Cómo iban a descubrir culturas tan avanzadas como la inca, la azteca, la maya. ¿Cuál encuentro de cultura? si lo que vinieron fue a destruir la cultura, la fe, las creencias y la forma general de vida de estos pobladores. ¿Cuál evangelización? Si en el interés de los invasores nunca estuvo de verdad cristianizar, sino esclavizar a los indígenas, como forma de obtener sus riquezas, las que vinieron a buscar y las que llevaron a Europa, como la madera preciosa de la isla de Santo Domingo, en especial la parte haitiana, que por ese episodio y otra secuencia de latrocinios y depredación hoy luce desforestada y mancillada.

Enarbolando a Cristo con su cruz, los garrotazos fueron los argumentos, tan poderosos que los indios vivos, se convirtieron en cristianos muertos…

Lo que hemos aprendido en las escuelas es una bonita historia donde, civilizados por un lado, y salvajes por el otro, intercambian oro, por espejos y cascabeles. A Cristóbal Colón, marinero que lideró las primeras expediciones, se le han construido monumentos grandiosos, y con el título de Descubridor de América, se le honra como una especie de semidiós. A otro, de ese grupo, se le considera Descubridor del Orinoco;  a otro,   Américo Vespucio, por efectivamente comprender que eran estas tierras diferentes del Japón o Cipango, y por cartografiar los territorios se le puso su nombre al continente: América. Cuánta frivolidad. Cuánta componenda e ignorancia antihumana. Cuánto irrespeto.

Algunos aspectos relacionados con este acontecimiento no debemos olvidar. Al conmemorarlo, es menester tener pendiente que en ese momento histórico se reeditó una modalidad del comportamiento humano que solo ha encontrado en la actualidad otras maneras de manifestarse.

  1. Hoy las grandes potencias hacen otro tanto: donde tienen sus intereses comerciales y estratégicos se tiran y hacen valer los mismos por encima de quien se oponga. Nombres como Grenada, Panamá, Santo Domingo, Haití, pasan rápidamente flotando por mi mente.
  2. taínos, macorixes, ciguayos, lucayos… en las islas; aztecas, mayas, incas, arauacos, patagones,   en el sur, centro; y  apaches, sioux, cheroques, entre otros, en el norte del continente. Hoy, hacen la guerra y cargan con los recursos históricos, arqueológicos, mientras se hacen administradores de pozos petroleros y minas y otros recursos. Desde entonces, no ha parado el saqueo de los recursos naturales de los países. Las grandes empresas extranjeras persiguen los mercados, los metales preciosos, la mano de obra barata; los depredadores internos persiguen los recursos madereros, las arenas de playas y ríos, los recursos del Estado.
  3. Hoy, hace pocos años, en Las Malvinas, Argentina hubo de enfrentar a Inglaterra, en la disputa por la propiedad de unas islas que están en el patio del país americano.
  4. . Hoy asistimos a guerras que aunque enarbolan otros aspectos como el terrorismo, todos sabemos que en el fondo se trata de un ingrediente religioso que divide a la raza humana desde que nacieron la religión cristiana y musulmana a partir de la raíz judía.
  5. Hoy sabemos que en el fondo, ser de otra religión, da a mucha gente una razón de discriminación contra quienes debiera considerar sus hermanos. Cegados por la ignorancia y el oscurantismo, se llegan a considerar salvos, a despecho de los otros, que según ellos, son olvidados de Dios.

Quizá sea tiempo de reflexionar más ampliamente acerca de este acontecimiento, no solo desde la opinión de los que contaron la historia, sino tomando en cuenta esos otros protagonistas, tratando de ponerse en perspectiva de  los que fueron despojados de sus tierras; los que fueron esclavizados; a los que les fue prohibida su religión, a quienes les impusieron nuevos dioses, a quienes les arrancaron del seno familiar, a quienes les arrebataron sus costumbres y la forma de vida en libertad que habían llevado.

Los relatos históricos cuentan de que por diversión, en La Española, hoy isla de Santo Domingo, los conquistadores echaban los perros a ciertos grupos indígenas y disfrutaban mientras estos animales los destrozaban. La llamada Matanza de Jaragua, en esta misma isla, da cuentas de cómo una reina indígena, Anacaona, quien invitó a un festejo de amistad a los invasores, luego de acogerles en sus tierras por varios días, alimentarse y tratarles como dignatarios, terminó asesinada mientras sus valientes eran asados vivos, otros ahorcados, y los que salían corriendo cortados a espada por jinetes a caballos. Fue tal la crueldad que algunos de los europeos presentes intentaron salvar niños que fueron asesinados en sus brazos….

Pablo Neruda, el poeta chileno nóbel de literatura, escribió al respecto un poema denominado Versainograma a Santo Domingo donde dice: enarbolando a Cristo con su cruz, los garrotazos fueron los argumentos, tan poderosos que los indios vivos, se convirtieron en cristianos muertos…

Si para algo me sirve esta fecha, es para desde mi alma levantar un gran reconocimiento a hombres y mujeres de nuestro continente que levantaron la frente con dignidad: Caupolicán y Lautaro, en Chile; Atahualpa en Perú; Cuauhtémoc, en México; Jerónimo en la frontera norte de México; Toro Sentado y otros grandes líderes en Norte América; Caonabo, Guarionex, Cotubanamá, Guarocuya, (Enriquillo), Anacaona, en Quisqueya; Agueybaná, en Puerto Rico… Otros tantos que no se, en todo nuestro continente hermoso… Valerosos y dignos representantes de su raza que se pusieron de pie frente a los abusos y la humillación… Loor eterno a ellos. Ellos son un baluarte moral de nuestras conciencias.

 

 

 


Sobre esta noticia

Autor:
Hernando Saturum (7 noticias)
Visitas:
1102
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.