Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Diariodesalud escriba una noticia?

Solo para jóvenes: arrancando el 2019

06/01/2019 14:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Por Pedro Mendoza

"El éxito consiste en ir de fracaso en fracaso sin desesperarse". (Winston Churchill, finado Primer ministro inglés y héroe de la Segunda Guerra Mundial).

Solo los poetas buscan a tientas o sistemáticamente, dos clases de experiencias: una verbal y otra espiritual sin más, pero los no poetas, y más si cuentan por debajo de los 30 años de edad, necesitan "llueva, truene o ventee", tres tipos de experiencias: 1) sentir el látigo de las limitaciones sociales, 2) modo de adaptarse a un entorno para el cual no lo prepararon y 3) cómo vencer con éxito los tropiezos del camino sin dejarse seducir del crimen organizado ni del crimen "de cuello blanco".

Si el señor Pepín Corripio no es un santo, entonces merece serlo por haber dicho la frase más célebre que se ha dicho en Latinoamérica en los últimos cien años: "Solo en el diccionario el 'éxito' aparece primero que trabajo". Y el joven, o el viejo, que piense que podría descubrir algún día una vía más fácil y rápida para alcanzar el éxito evitando recorrer el largo y tortuoso camino del trabajo agotador, se equivoca medio a medio.

Por supuesto, lo que mayor sacrificio y coraje demandan es intentar y lograr acostumbrarse a trabajar doce y hasta quince horas por día hasta convertir en realidad material visible y palpable los resultados que usted esperaba obtener de la obra que llevó a cabo.

Habituarse a iniciar una empresa de cualquier índole, como una carrera universitaria de futuro prometedor, un taller de mecánica de automotores o de ebanistería, un negocio de siembra, recolección y venta de vegetales de hortaliza, una empresa de avicultura o de ganadería de leche, una fábrica de herramientas de ferretería, una planta para reciclar chatarras de carros y autobuses y transformarlas luego en láminas metalúrgicas como materia prima para la fabricación de paneles de carrocerías, factoría de reciclaje de sillas, tubos, enseres y mangueras de plástico y convertirlos en resinas adhesivas o en camas, muebles y carcasas de neveras de plástico, así como la industrialización de las semillas del mago, el aguacate y la cáscara del guineo, el plátano y la yuca para convertirlos en alimentos para pollos y cerdos, requiere un esfuerzo mayúsculo y un doble espíritu de vencimiento del miedo al fracaso.

Nadie ha dicho que ganarle una batalla al fracaso sea cosa fácil. Es más fácil que un hombre pobre y "con falla de diseño", como dice el humorista Mario Emilio Pérez, se levante la bella chica que acaba de ganar el concurso de Miss Universo, que ganarle la guerra al desaliento y al fracaso. Sin embargo, a pesar de eso, míster Churchill definía el éxito como la culminación de ir de un fracaso al otro sin llegar al extremo de desesperarnos por esos repetidos fracasos. Y parece que de la misma manera que se dice que la realidad de la literatura parte de la lengua, parece que también la realidad del éxito parte del fracaso repetitivo "sin desesperarse", tal como dijera el Premio Nobel de literatura, estadista y héroe de guerra inglés, Winston Churchill.

Ernesto Rutherford, el científico británico que descubrió el núcleo del átomo además de llevar a cabo una gran cantidad de experimentos y construcción de equipos para realizar esos mismos experimentos y el científico que más galardones recibió en vida por sus grandes éxitos científicos, logró todo cuanto se propuso lograr como hombre de ciencia, porque desde que llegó a la adolescencia diseñó para sí mismo, lo que él decía había sido su mayor logro: diseñó el aparato más idóneo para empuñar el éxito, no medir el tiempo dedicado al trabajo.

Entonces, si un joven en verdad quiere lograr una vida exitosa, no tiene que darle muchas vueltas, como recurrir al pretexto de que es pobre o de aquí no vale la pena sacrificarse en desarrollar un negocio o una empresa honrada y legal o terminar una carrera de educación superior, sino trabajar con firmeza y entereza sin pensar cuantas horas o cuantos años le costarán o cuantas veces fracasará.

Jóvenes de ambos sexos, no presten atención a las necedades de las "bocinas" que medran en los medios de comunicación y las redes sociales que los invitan al desaliento cuando les dicen que para qué van a trabajar ni a estudiar arduamente, si basta con llegar a la cúpula de un partido mayoritario para de ahí obtener un asiento en el Congreso y luego vivir plácidamente sin talento ni esfuerzo. Eso podría ser cierto, pero a menudo es un espejismo.

Convénzase que no es verdad que el trabajo arduo y de largos años frustra y mata por lo que parece contrariar su deseo de éxito. Crea que su probabilidad de éxito comienza con diez horas de trabajo matutino y termina con cuatro más de trabajo vespertino, y que cuatro o cinco episodios de fracaso consecutivos sin llegar a la desesperación son la primera garantía de que el éxito ya está cerca. Así, que adelante con vigor en este 2019, que el éxito se hace fuerte y solo los valientes llegan a meterlo en sus bolsillos y luego a las cuentas bancarias.


Sobre esta noticia

Autor:
Diariodesalud (19121 noticias)
Fuente:
diariodesalud.com.do
Visitas:
420
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Personaje
Organizaciones

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.