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Marruecos y España soportarían la eventualidad terrorista más grave imaginada en un 'Cisne Negro'

12/06/2016 18:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

En el número de Junio de la revista 'One Magazine', el capitán de navío Ignacio García, subdirector del IEEE construye la simulación de una cadena de eventos que desestabilizarían Marruecos que terminarían arrollando España y Europa. Analizamos críticamente el artículo

La simulación de escenarios desconcertantes e inquietantes, siguiendo las teorías de Taleb y su ‘Cisne Negro’, no se conforma como un ejercicio de predicción empírica, sino que –aplicado, por ejemplo, a los ámbitos de seguridad y defensa- sirve para poder enfrentar situaciones que el futuro, de forma desconcertante, pueda ofrecernos. En definitiva una simulación que nos lleva a elaborar fortalezas, al menos teóricas, para enfrentar lo que pueda ocurrir, incluso lo más inquietante y desconcertante.

Siguiendo a Nassim Nicholas Taleb, “lo que llamamos ‘Cisne Negro’ es un evento con los siguientes atributos: Un caso atípico, ya que se encuentra fuera del ámbito de las expectativas regulares, porque NO hay nada en el pasado que puede apuntar, de manera convincente a su posibilidad. En segundo lugar, conlleva a un impacto extremo; y en tercer lugar, a pesar de su condición de rareza, la naturaleza humana nos hace inventar explicaciones de su presencia después de los hechos, por lo que es explicable y predecible”.

En el número de Junio de la revista One Magazine se describen diferentes eventos (‘Cisnes Negros’) verdaderamente complicados como una rápida desestabilización económica de Rusia, complicada por un atentado en un complejo energético que tiene como consecuencias disturbios graves, terminando con unas derivas internacionales verdaderamente colosales. Una simulación de escenario verdaderamente compleja y que, de producirse en la realidad, generaría una situación de inestabilidad internacional de consecuencias terroríficas.

En la misma serie de análisis se describe una ficticia situación de inestabilidad en Marruecos, con origen en un magnicidio perpetrado por el terrorismo internacional, que derivaría en una serie de consecuencias internas con efectos arrolladores para España. La descripción de un escenario así, realizada por un hombre de la talla del capitán de navío Ignacio García, que es el subdirector del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) puede llegar a impresionar, especialmente si –llevados de la imaginación- no se tiene en cuenta que se trata de una simulación. Estos ejercicios de análisis son muy útiles para la realización de una prospectiva adecuada; la prospectiva entendida como la posibilidad de introducir elementos en el futuro que ayuden a que el mismo resulte beneficioso para el interés común.

El ‘análisis’ de este ‘Cisne Negro’ me resulta provocador si se aplica al mismo una mirada al respecto de Marruecos anclada, eso espero, en lo que entiendo que es la realidad-real de nuestro país vecino.

Mohamed VI cuenta con el afecto de su pueblo, pero la estabilidad de Marruecos pivota, además, en su proceso de profundización democrática y su desarrollo

En el documento ‘Panorama Estratégico 2016’ del IEEE hay un capítulo dedicado al análisis sobre Marruecos, que realiza el coronel Ignacio Fuente Cobo, analista del propio instituto, que indica sobre el estado vecino que puede considerarse una excepción del mundo árabo-musulmán destacando su estabilidad, habiendo quedado este país fuera de los “efectos traumáticos” de las ‘primaveras árabes’ que se produjeron en cadena hace cinco años.

Es evidente que la ejecución de un gran atentado es una eventualidad que no puede descartarse en Marruecos, como no puede descartarse –desgraciadamente- en España, Reino Unido, Francia o los Estados Unidos; pero de ahí a que un magnicidio pueda desencadenar tal inestabilidad en Marruecos pudiendo llegar a una guerra civil, con salida masiva de refugiados y que todo eso desencadene una absoluta desestabilización económica, política y social en España y en buena parte de Europa me parece que es un ‘Cisne Negro’ con una carga imaginativa desbordante. En mi opinión, honestamente, me parece que los parámetros que se ponen de manifiesto en la simulación de escenario que aparece en One Magazine, se establecen sin tomar en consideración, adecuadamente, las fortalezas internas que tiene Marruecos. En mi opinión la monarquía de Marruecos se conforma como el principal elemento de cohesión del país. Mohamed VI ha logrado un reconocimiento general de la población en lo que parece una relación de afecto social muy potente. Pero la estabilidad del país está apoyada también en un proceso de profundización democrática desconocido en buena parte del continente africano y, evidentemente, sin parangón en los países árabes. En unas instituciones reforzadas con un desarrollo económico que ha traído la consolidación de una clase media cada vez más amplia.

Por otra parte, Marruecos es un país cuyo trabajo cooperativo en materia de lucha antiterrorista resulta crucial; las autoridades policiales hispano-marroquíes han estructurado un modelo de cooperación bilateral que ha resultado vital en la desarticulación de un conglomerado de células terroristas, algunas dispuestas a cometer atentados de manera inmediata en ambos países.

Todo lo que he descrito no puede impedirme observar, por otra parte, que es verdad que al DAESH y otros actores del terrorismo internacional se han incorporado jóvenes procedentes de Marruecos, siendo éstos varios centenares según las propias autoridades de Marruecos; pero también es verdad que es de los pocos países que han sabido estructurar la guerra contra esta ideología no sólo en el ámbito policial y militar, sino también desde procedimientos de actuación preventivos y correctores de conductas radicales.

Pero del artículo de One Magazine, firmado por Ignacio García hay algo que se evidencia con una claridad meridiana y con lo que estoy absolutamente de acuerdo, cualquier situación de grave inestabilidad que pudiera afectar a Marruecos va a tener una incidencia importante en España, especialmente en todo aquello que tenga que ver con la Seguridad, aspecto sobre el que en la actualidad pivotan las relaciones estratégicas; otra cuestión es que esa eventual situación –tal y como queda descrita en el ‘Cisne Negro’- pueda ser posible y, hoy por hoy, no creo que la misma tuviera visos de materializarse.

España y Marruecos han desplegado una dinámica cooperativa en materia de seguridad que hoy resulta crucial para Europa


Sobre esta noticia

Autor:
Chema Gil (195 noticias)
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