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Parque de la Luna Llena (Seguimiento en desarrollo 2015)

28/08/2015 02:12 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

NOTA PANORÁMICA PARQUE DE LA LUNA LLENA El Parque de la Luna Llena es un proyecto arquitectónico sustentable que persigue el firme propósito de concienciar a la gente ante el hecho de preservar los recursos naturales y la energía renovable

                                                                                           PARQUE DE LA LUNA LLENA

 

Por: Mili Roulet

 

 

Serena y segura espera la luna por los 3 millones 360 mil dólares que faltan por aunar para que se inicie la construcción del parque temático de recreación pasiva y observatorio astronómico que llevará su nombre y que será iluminado con sus cálidos reflejos en el Bosque de los Capuchinos, el Parque de la Luna Llena.        

El doctor Fernando Abruña, quien funge como profesor de la Escuela de Arquitectura, en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, posee una vasta experiencia en el diseño y desarrollo de obras de sustentabilidad arquitectónica y es quien tuvo a su  cargo el diseño de esta dehesa única en Puerto Rico y en el mundo, en el año 2004.“El Parque de la Luna Llena  es un proyecto que se ha desarrollado con el fin de explorar posibilidad de tomar la luz de la luna como protagonista de un proyecto arquitectónico”, indicó el arquitecto Fernando Abruña, autor de este concepto.

Asimismo, este parque es otra concepción de Abruña con la que reafirma su compromiso de concretar los esfuerzos incesantes de preservar los elementos naturales de la Madre Tierra, dándole así un descanso a la Naturaleza, amortiguando la mutilación de todos sus componentes. Según expuso Abruña, éste sería el primer vedado de este tipo en el mundo que persigue alcanzar metas sustentables  y donde se podrá, no sólo disfrutar de actividades pasivas, musicales y educativas, sino también aprender la importancia de observar los cielos oscuros con la luz de la luna iluminando los mismos y disfrutarlo de la misma forma que lo hicieron en su tiempo los taínos.  “Estamos tratando de explorar  las posibilidades eco-turísticas de la luz nocturna”, añadió Abruña.

Abruña agregó que nunca se marca una diferencia entre la luz natural del día y la luz natural de la noche y que en este caso, se está enfocando en la nocturna, a pesar de que también se estaría utilizando la diurna. “El motivo del Parque de la Luna Llena será utilizar la luz de la luna como fuente de iluminación nocturna”, aclaró Abruña. Indicó que el propósito es aprovechar la iluminación “luminocturna”, como le ha bautizado.

De la misma forma, Abruña explicó que las fases de luna llena son 12 durante al año, las que se convertirían en 36, considerando que el día antes y después de esta fase, también se reflejaría casi llena, redundando esto en 18 días de luna llena al año, si se tiene en cuenta los días nublados y lluviosos. En estas 18 noches de luna llena, aproximadamente, se podrán llevar a cabo en el Anfiteatro Selenita, como se le denominará al mismo cuando se construya, actividades recreativas y culturales que respondan al ambiente del Parque y que serán alumbradas únicamente con la luz de la luna.

“Esta luz será proyectada por un disco reflector de 90 pies de diámetro que alcanza una altura de un edificio de diez pisos, que esparcirá la luz natural de la luna sobre el Anfiteatro Selenita y el resto de la estructura del Parque de la Luna Llena como son el Puente hacia la Luna y el Mirador del Cosmos. La intención de ese disco es que refleje la luz de la luna llena hacia un espacio de uso donde se van a llevar a cabo actividades”, dijo Abruña.

De igual manera, el Parque de la Luna Llena será construido en los terrenos del Bosque de los Capuchinos, en un espacio de 23 cuerdas, aproximadamente, hacia la parte sureste del Corredor Ecológico de San Juan. Este suelo fue adquirido por la cantidad de diez millones 42 mil 738 dólares, luego de intensas negociaciones para evitar una expropiación total, de parte del gobierno de la ex gobernadora Sila Calderón a una firma de arquitectos reconocida del país, que en ese momento era la propietaria del mismo y que pretendía levantar un lujoso complejo de viviendas que afectaría de manera irreversible biodiversidad del lugar. Dicha transacción se concretó al estrenarse la administración del Gobernador Luis Fortuño.

Por otro lado, la Compañía de Parques Nacionales tiene a su cargo la responsabilidad de construir el Parque de la Luna Llena, bajo la dirección de la Arquitecta Leyda Gómez, quien tiene a su cargo el velar por el desarrollo y construcción de este parque en todas sus fases. “En esas instalaciones de control de acceso también hay instalaciones para la venta de parafernalia que tenga que ver con este tema astronómico y a la misma vez, de auto sustentabilidad, de respeto al planeta, respeto a la Naturaleza, respeto al ambiente”, señaló Gómez. La arquitecta indicó que seguida del disco reflector habrá una gradería, al que le seguirá un escenario.

Igualmente, Gómez mencionó que toda la electricidad a utilizarse en la infraestructura del Parque de la Luna Llena se obtendrá de la luz natural del sol colectada en unas celdas fotovoltaicas que se cargarán de la misma y que tendrán la capacidad de revertir la energía que se produce, algunas de las cuales estarán instaladas en los techos y otras sueltas. “Eso va a producir la energía que necesite el Parque, que necesita el edificio, el de gradas y los concesionarios al entrar. Toda la electricidad que se necesite, ya sea para iluminar, unas bombillas. Toda la electricidad que se necesite para conectar una computadora, se reproduce en ese tipo de celda fotovoltaica”, apuntó Gómez.

A su vez, el agua que se utilizará en el Parque de la Luna Llena será la de la lluvia, tanto para los baños como para consumo, para cuyo tratamiento se aprovecharán los rayos ultravioletas. Además, los baños serán instalados a través de un sistema de composta, con la intención de utilizar la misma como abono para la vegetación existente en el lugar, según explicó la Arquitecta. “Este es un proyecto que pretende desarrollar la conciencia de la ciudadanía en cuanto a lo que es el ambiente natural”, aclaró Gómez.

La arquitecta también indicó que Abruña ha luchado, con sus técnicas y experiencia en diseños sustentables, para que el proyecto del Parque de la Luna Llena cumpla con los parámetros que exige el Leadership Energy and Environmental Design y lo ha llevado a conseguir la certificación oro, que no es la más alta, pero lo coloca en un buen sitial. El LEED, es el instrumento utilizado por el US Green Building Council para medir la sustentabilidad de un edificio. Se basa en una acreditación compuesta de 69 puntos, categoría diamante.

Del mismo modo, Gómez especificó que la Compañía de Parques Nacionales ha cumplido con los requerimientos que manda la ley 206,  consulta de ubicación, estudio de suelos, flora y fauna y estudios de la boa puertorriqueña. En cuanto a la distribución de las instalaciones del Parque de la Luna llena, adelantó que el mismo contará con salones para ofrecer talleres, salones para discusión de temas y programas educativos.

Por su parte, Abruña añadió que en el anfiteatro Selenita se podrá disfrutar de conciertos de solos de guitarra, cuartetos de cuerda y artistas cantando a capela. “En realidad, es algo que va más a tono con la música que supone estar, entre comillas, iluminada por la noche”, amplió Abruña. Entre las razones que expuso este profesor de arquitectura de la Universidad de Río Piedras para justificar el que no se realicen actividades más estridentes está el hecho de que estas últimas supondrían un potencial de daño al Corredor Ecológico de San Juan.

En cuanto a su estructura, Gómez definió los ofrecimientos del Parque de la Luna Llena como unos muy sencillos. “Entras a un nivel, el terreno va bajando y mantienes, más o menos, este nivel en los pasadizos, que son elevados. Llega el momento en que el terreno baja, pero el pasadizo se queda ahí y los transeúntes van a mirar por encima de los árboles. Llega el momento de observar los cielos oscuros, no hay árboles que se interpongan, la visibilidad es completa”, amplió Gómez.

No obstante este sencillo concepto, la arquitecta de Parques Nacionales explicó que lo sencillo no necesariamente es barato. De ahí la demora que actualmente sufre el iniciar la construcción del Parque de la Luna Llena. A pesar de que han tenido el apoyo de las comunidades aledañas al Bosque de los Capuchinos, donde se construirá el parque, no han logrado subastar el proyecto al mejor postor. 

La asignación de fondos bajo resolución fue de 1.5 millones de dólares y restándole gastos de estudios y diseños, en la actualidad, solo cuentan con poco más de $800 mil para un proyecto que, hasta el momento, se subastó al menor postor en todas sus etapas por la cantidad de 4 millones 160 mil dólares, dijo Gómez. “El proyecto completo en todas sus etapas, se subastó al menor postor por 4 millones 160 mil dólares, y lo mismo, estamos tratando de negociar y a la misma vez estamos haciendo esfuerzos para conseguir otras fuentes de ingreso que nos permita allegar los fondos que nos faltan”, informó Gómez.

El orden en que se construyan las fases del Parque de la Luna Llena dependerá de los fondos que se consigan para la edificación de las mismas. Estas etapas de construcción son tres, constituidas por el anfiteatro, las instalaciones (sin el disco) y los paseos, según abundó Gómez.

Es por esta razón que el Arquitecto Abruña dijo sentirse optimista ante la posibilidad de conseguir que se le asigne al proyecto del Parque de la Luna Llena fondos ARRA  para poder iniciar su construcción pues entiende que el mismo reúne las tres condiciones más importantes que exige el gobierno federal para desembolsar estos fondos. Estas tres condiciones son que el proyecto sea shovel ready proyect, es decir, que esté listo para construir.

“En el caso nuestro, pues ya las tierras han sido adquiridas, ya se prepararon los diseños, los documentos de construcción, los permisos y ya, inclusive, el proyecto se ha subastado. Lo que falta ahora son los dineros necesarios para que el proyecto se pueda construir”, adicionó Abruña.

En segundo lugar, exigen que el proyecto tenga componentes de energía renovable. En este renglón, la instalación de sistemas fotovoltaicos y la cosecha de lluvias cumplen con el requisito. “La misma tendría un consumo mínimo de energía y un consumo mínimo de agua”, abundó el experto en arquitectura sustentable. La tercera condición a consumar es que sea un proyecto de obra permanente y según definió el Arquitecto Abruña, así lo cumple.

“Esto no es para hacer pagos de sueldo ni hacer gastos de otra índole. Son proyectos que quedan como infraestructura del país y se convierten entonces en parte de nuestro patrimonio”, señaló Abruña. De igual importancia es el factor de la planificación de la peatonabilidad en este proyecto del Parque de la Luna Llena, asunto que juega un papel vital en lo que se refiere a las posibilidades de acceso al lugar a través de vías no motorizadas, según explicó Gómez.

En referencia a este tema, la coordinadora del programa para peatones y ciclistas y a su vez, supervisora de planificación, del Departamento de Transportación y Obras Públicas, la señora Marta Bravo, explicó que esta Agencia propone un plan de transportación para el Área Metropolitana que invita a la reducción del uso del automóvil, promoviendo así el uso de métodos de movilización colectiva como son el tren urbano, el sistema de autobuses y bicicletas. “Esto es porque el objetivo de nuestros planes de transportación es proveer un sistema de transportación integral, intermodal que incluya todos los modos”, abundó Bravo.

Asimismo, Bravo dijo que la red de paseos peatonales y red de ciclistas o parques lineales propuestas servirán para conectar los bosques, los espacios abiertos adyacentes a los cuerpos de agua y el litoral Atlántico, así como las áreas recreativas y culturales de los centros urbanos. “La red propone una serie de veredas para conectar espacios como el Parque de la Luna Llena y el Parque de doña Inés, que está muy cercano”, acotó Bravo.

Por otro lado, Pablo Calero quien preside la Comisión Especial del Corredor Ecológico de San Juan y a su vez, la Alianza Pro Corredor Ecológico de San Juan, añadió que las áreas que conectarán al Parque de la Luna Llena partirán desde el Jardín Botánico. “Los portales de acceso serán precisamente el Jardín Botánico, estos nuevos ofrecimientos dentro del Jardín para que la gente tenga contacto con el Parque de doña Inés, que ya fue desarrollado, y el Parque de la Luna Llena”, afirmó Calero.

Ya en los predios del Bosque de los Capuchinos, en tanto se comiencen a construir las vías no motorizadas que darán acceso al Parque de la Luna Llena, habrán dos entradas alternas a través de dos colegios privados que le circundan, explicó Calero. Según abundó, estas vías no motorizadas que llevarán al Parque de la Luna Llena no necesariamente se construirán a la par con el parque.

De igual manera lo aseguró Bravo al decir que no necesariamente la construcción del Parque de la Luna Llena va a ir a la par con la construcción de las vías no motorizadas que conducirán a este parque de recreación pasiva. “Nosotros acá, en la Autoridad de Carreteras, estableceremos las prioridades de qué vamos a construir primero y qué después, pero obviamente sí hay proyectos que ya van en ejecución. Podría ser que una de las prioridades sea empezar a trabajar la fase de diseño de ese proyecto”, sostuvo Bravo. Además, indicó que hasta que no tengan los detalles del diseño del Parque de la Luna Llena, no pueden establecer exactamente cuál será el costo de la construcción de estas rutas que llevarían al mismo.

Por su parte, Calero insistió en que habría que esperar el desembolso de los fondos necesarios para construir las vías que conduzcan directamente al Parque de la Luna Llena. “La ley 206 que protege al Corredor Ecológico de San Juan asigna los fondos y división de los terrenos que haya que comprar”, expuso Calero.

En tanto, la arquitecta de Parques Nacionales dejó por sentado que la finalidad del proyecto del Parque de la Luna Llena no es que se recorran todas las instalaciones del parque en automóvil, sino que los visitantes disfruten de ellas de manera peatonal. “Se permitirán cualquier tipo de instrumento no motorizado que uno quiera utilizar para llegar allí”, ratificó Gómez.

En cuanto a la colindancia del Parque de la Luna Llena con el Seminario de los Capuchinos, Gómez dijo que a pesar de que el control de acceso es el mismo que se ha utilizado históricamente para entrar a su Seminario, ellos no han mostrado objeción alguna ante la construcción del mismo. Sin embargo, en lo que se refiere al estacionamiento, el ruido, la basura y el flujo de gente, ya han estado conversando para llegar a unos acuerdos que les permita mantener el orden y la paz en la que están acostumbrados a vivir, según los arquitectos Gómez y Abruña.

La Arquitecta Gómez concluyó al decir que el Parque de la Luna Llena tardará 18 meses en edificarse, pero que si la Oficina de Parques Nacionales lograra obtener los fondos necesarios para su edificación en un período de tres meses, entonces el público podría disfrutar de este proyecto ecológico mucho antes.

 

 

                                                                                                      #

 


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Autor:
Mili Roulet Periodista Digital (8 noticias)
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