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Los remenças y las masías catalanas

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02/11/2019 03:34 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Hay una parte de la historia de Cataluña, que la mayoría desconoce y que define muy bien la peculiaridad de esta nación y de sus gentes, pero también pone al descubierto la ignorancia de ese inculto españolismo catalanofobo

 

Desde el Medievo, los payeses (campesinos), pagaban a sus señores feudales la llamada remença (del latín redimentia), con el tiempo se dio ese nombre a los payeses que cultivaban las tierras de forma forzosa y hereditariamente.

Como consecuencia de la peste de 1348 muchos masos (casas campesinas o mas) fueron abandonadas y deshabitadas durante largo tiempo, hasta que sus dueños las arrendaron a los payeses, a los remença.

Eran estos payeses los que cultivaban las tierras de las Mas (Masías) propiedad de los señores feudales, los cuales instituyeron la remença para evitar la emigración de los payeses a otras tierras peninsulares a partir del siglo XI, especialmente a Cataluña la nueva.

En el siglo XV existían en Cataluña entre 15.000 y 20.000 fochs (hogares) remenças, unas 100.000 personas, que suponían la cuarta parte de la población total de Cataluña la vieja (Barcelona, Gerona y Vich) de influencia francesa, siendo poco conocida en Cataluña la nueva (al sur del río Llobregat).

Las Cortes de Barcelona de 1283 aprueban una Constitución en la que se establecía la redención (remença) obligatoria para los payeses.

La condición de remença, incluía el derecho de los señores a maltratar a sus payeses, la obligación de las recién paridas a amamantar a los hijos de los señores y el derecho de pernada, entre otras humillaciones, que también se practicaban en el Medievo y que se conocen como malos usos.

La Sentencia Arbitral de Guadalupe de 1486, al final de la Segunda Guerra de los remenças, deja bien claras todas las atrocidades y desmanes que son abolidos como prácticas habituales de los señores feudales en Cataluña, entre los que se encontraban los monasterios.

Porque a todo esto no sólo no era ajena la Iglesia Católica, sino que en el Concilio Provincial de Tarragona de 1370 se prohibió a los payeses remenças que pudieran ser ordenados sacerdotes al ser considerados siervos, propiedad de sus señores.

La historia de Cataluña durante siglos estuvo a merced de los vaivenes de la iglesia y sus nobles, ora afrancesados ora castellanizados

Así los señores catalanes se vieron envueltos en dos Guerras remenças, la Primera Guerra Remença, coincidió con la llamada Guerra Civil catalana, entre 1462 y 1472 y que resultó eclipsada por la rebelión de una parte de los señores de Cataluña contra el Rey Juan II de Aragón y que daría pie al principal repertorio del nacionalismo catalán, abalado por la iglesia.

Pero la única consecuencia de esta guerra, fue la concesión del título de Vizconde de Hostoles a su líder Francesc de Verntallat, lo que dio pie 12 años después a una segunda guerra, ya que el rey tenía que estar agradecido a los señores feudales catalanes por sus favores en la guerra.

Al fin y al cabo los catalanes, después de sublevarse contra Juan II de Aragón, pidieron someterse a Carlos de Viana, a Enrique IV de Castilla, a Pedro de Portugal, y a Renato de Anjou, para al final volver a los brazos de su rey Juan II de Aragón, tras un lago coqueteo con la corona de Francia.

La Segunda Guerra Remença, entre 1484 y 1485 consistió en una serie de trifulcas, toma de castillos y asaltos a poblaciones por parte de los remenças, que terminó con un acuerdo de pacificación y la Sentencia de Guadalupe un año después.

El final de la Guerra supuso un castigo ejemplar para los sublevados, que en muchos casos no se cumplió y benefició tan sólo a los campesinos acomodados, sin que nada cambiara sustancialmente para los payeses pobres, al final de la Guerra Cataluña acabaría arruinada.

Estos campesinos acomodados construyeron y ampliaron numerosas casas agrícolas conocidas como Mas (Masías), que aumentarían su tamaño hasta alzarse como grandes edificaciones, que darían a Cataluña un enorme desarrollo agrícola especialmente en los siglos XVI y XVII, constituyeron uno de los pilares del nacionalismo catalán y explotarían sin el menor miramiento a los payeses pobres, que siglos más tarde se revelarían contra sus señores en la Guerra dels segadors.

Sobre Els Segadors, himno nacional de Cataluña, su historia y su letra hablaremos en otro artículo, como respuesta a varios publicados en este periódico, por autores claramente indocumentados o mal intencionados.

 

@ordosgonzalo

 

gonzalo  alvarez-lago  garcia-teixeiro


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